En la época de los griegos y romanos existían reglas para hacer mosaicos. Estas reglas eran sobre los andamentos.
¿Qué es un andamento?
Si no sabes qué es un andamento, te lo cuento: básicamente es la distribución o el flujo de las teselas en un mosaico. ¿Qué quiere decir esto? Que siempre usamos andamentos, sepamos o no qué son, porque siempre vamos a distribuir las teselas sobre el soporte de alguna manera.
Los romanos y sus talleres móviles
Los romanos eran unos genios. Heredaron el mosaico de los griegos y armaron equipos de trabajo, donde cada persona tenía su tarea: quien creaba el diseño, quien lo dibujaba, quien cortaba las teselas, quien las pegaba. Así iban formando talleres móviles: no trabajaban en un lugar fijo, sino que armaban su taller directamente donde se iba a realizar el mosaico, trabajando in situ.
Y acá viene lo interesante: crearon reglas específicas para los andamentos. Por eso, cuando vemos mosaicos de esa época, son todos muy parecidos entre sí —pareciera que los hizo la misma persona—, por la forma en que distribuían las teselas, el orden que usaban para cada zona, ya sea figura, guarda o fondo. Esas reglas se repiten en todos los mosaicos de la época.
Los mosaicos "sin reglas"
Antes de contarte cuáles eran esas reglas —algo que vamos a desarrollar en un próximo artículo—, quiero hablar de los mosaicos "sin reglas": esos que todos hacemos cuando empezamos en el mosaico sin conocimientos previos, pegando y distribuyendo por puro instinto.
Porque seamos sinceros: cuando recién empezamos, cortamos las teselas con tamaños inconsistentes, dejamos espacios desiguales sin una junta pareja en todo el mosaico, y cuando llega una curva, resolvemos con triángulos casi por reflejo, sin pensar en otras opciones. Cuando necesitamos unificar filas, hacemos una transición sin estructura y el corte queda brusco. Colocamos las teselas en cuadrícula, generando una alineación plana incluso en zonas que pedían otra lectura. Y en los bordes, cortamos justo, dejando una terminación afilada que corta la lectura visual de toda la obra.
Para cerrar
Conocer estos errores es el primer paso para empezar a mirar el andamento con otros ojos, y entender por qué los romanos le dieron tanta importancia a algo que hoy muchas veces resolvemos sin pensar. En el próximo artículo te cuento cuáles eran esas reglas.
Un abrazo mosaiquero,
María Angélica Aya
LasAya Casa Musivo / Academia Comunidad Mosaiquera