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Geometría en el mosaico: cómo diseñar mandalas y espirales

Compás, regla y transportador: te contamos cómo la geometría está detrás de los mosaicos más impresionantes de la antigüedad, y cómo aplicarla vos.

Geometría en el mosaico: cómo diseñar mandalas y espirales

Hoy quiero hablar de la matemática, o mejor dicho, de la geometría en los diseños de mosaico. Desde pequeña amé estas materias en el colegio, y odiaba lengua, filosofía, sociales... Después, a medida que fui creciendo, me amigué con todas ellas, y hoy puedo decir que me encanta estudiar y aprender de todo.

Cuando la matemática se cruza con el diseño

Siempre me gustaron las matemáticas, y cuando las cruzo con el diseño de un mosaico, me vuelvo loca. Estar con un compás, una regla, una escuadra, un transportador, diseñando, trazando líneas, buscando la forma que coincida y que quede bien, es algo muy placentero para mí. Y cuando el resultado es un diseño que nació de todo eso, mucho más todavía.

A veces me pasa también con mosaicos antiguos: veo uno con geometría aplicada, y empiezo a analizar cómo lo habrán hecho. Lo observo, lo estudio, y hasta agarro un papel para empezar a probar por mi cuenta. Me genera muchísimo placer.

No hace falta que te apasione la geometría

¿Te sientes identificado con esto? Sé que muchas personas no se sienten así, y está perfecto: no nos tienen que gustar las mismas cosas a todos. He escuchado a varios alumnos decir "las matemáticas no son para mí", y lo entiendo. Pero acá quiero mostrarte algunos mosaicos de la antigüedad donde se aplicó la geometría para crear el diseño, y animarte a probarlo tú también.

Ejemplos de geometría aplicada al mosaico

Mirá estos ejemplos: una guarda trenzada que se entrelaza como una cinta tejida, una cuadrícula de estrellas geométricas que se repite como un patrón textil, un efecto óptico de cubos en tres dimensiones logrado solo con el juego de colores y ángulos, una espiral radial que gira desde el centro como una flor de muchos pétalos, y ese mosaico con la cabeza de Medusa en el centro, rodeada por cientos de triángulos que generan un efecto óptico hipnótico.

Ninguno de estos diseños salió de la nada: todos parten de una base geométrica precisa, calculada antes de cortar la primera tesela.

La base que necesitás conocer

Te enseñamos algo muy básico que seguro te va a servir, te guste o no la geometría en sí. Es simple, y estoy segura de que lo vas a terminar aplicando cuando te encuentres con esa situación: identificar el centro de un círculo, y trabajar a partir de los 90° y los 45°.

Esa base es la clave si querés hacer mandalas, espirales, o simplemente flores como las que viste en los ejemplos de arriba. Una vez que tenés el centro y esos ángulos bien marcados, todo lo demás —repetir, girar, reflejar— se vuelve mucho más fácil.

Para cerrar

La próxima vez que quieras armar un diseño geométrico, empezá por el centro, marcá tus ángulos, y dejá que la repetición haga el resto. No hace falta amar las matemáticas para disfrutar de este proceso: solo hace falta animarte a probarlo.

¿Ya intentaste algún diseño geométrico en tus mosaicos? Contámelo en los comentarios.

Un abrazo mosaiquero,
María Angélica Aya
LasAya Casa Musivo / Academia Comunidad Mosaiquera



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